martes, 23 de junio de 2015

Acompañamiento y escoltamiento


Luego de la visita de Scioli al programa “ultraoficialista” (me siento un periodista independiente diciéndolo así) 678 algunos compañeros pueden apreciar la conformación de una base de similitudes con el proyecto puro y duro; por si la inclusión de Zannini no les bastase.

Fuimos durante estos meses, más de lo habitual, bombardeados por las definiciones que intento la hegemonía mediática instalar. Sin dudas, ante la resilencia de una Daniel Scioli que no salió a aclarar su posición, vimos en la voz del compañero Randazzo al hombre que desde la doxa y desde la responsabilidad de reconstruir un servicio tan caro y estratégico a los intereses naciones como los ferrocarriles; a un kirchnerista con mayúsculas. Pero frete a un escenario electoral por supuesto que cabía la pregunta ¿y cuál será el rendimiento de este cuadro en una elección?. Florencio ocupo dos cargos electorales antes de formar parte del gobierno nacional concejal y diputado provincial, es válido pensar que si el pueblo quiere puede consagrar a quien quisiera sin importar sus antecedentes pero manguera dejó entrever sus aspiraciones por encima del proyecto. Los enfrentamientos con Luis D’elia y la propalación de la línea editorial hegemónica contra Daniel Scioli resaltaron dos características que “lo bajaron” de las aspiraciones presidenciales. Fue víctima, como le habrá sucedido a más de un kumpa, de la insistencia con la que la contra amontonaba a Macri, Massa y Scioli. El temperamento fue su espada y su cruz, sin dudas cojones es un requisito sin equa non para dirigir este país sin embargo Cristina viene advirtiéndonos de los tiempos venideros, tiempos en los que hemos de necesitar más temple que fuego.

Scioli ha formado parte de este gobierno desde la llegada de Néstor. Durante sus casi ocho años como gobernador de Buenos Aires logro consolidar un caudal electoral ganador en uno de los distritos más importantes del país. Hay quienes peyorativamente hablan de obediencia a Néstor y a Cristina por parte del candidato oficialista; y mejor ni leer lo publicado hasta hoy con la confirmación de Carlos Zannini como compañero de fórmula. Claro que a los medios le hubiese gustado otro perfil, así como De la Rúa reconocía hace unos años que Cavallo era el hombre del momento según los medios, Urtubey era uno de los más aventados.

El candidato es el proyecto


Premisa fundacional de esta nueva etapa, trasciende el yo y nos invita a un compromiso activo, crítico, militante pero por sobre todo irrenunciable. Vamos tras el “nunca menos”. La decisión del candidato competitivo se decantó por Daniel Scioli. La compañera presidenta tuvo dos gestos fuertes con los que aspiraban a su sillón, primero cuando delegó en el Ministerio de Justicia la organización del mecanismo electoral librando de esa responsabilidad al Ministro del Interior y Transporte y luego respaldando al secretario legal y técnico de la presidencia como precandidato a vicepresidente. Ahora nos queda a los militantes en cada punto del país la responsabilidad de velar por que la clase dirigencial provincial no avasalle ni imponga su conveniencia por encima de los intereses del pueblo pues si existe un modo de acompañar y vigilar que el rumbo del proyecto nacional y popular se mantenga firme es rodeando a nuestro futuro presidente de un congreso con cuadros que nos escuchen, respeten y representen, más a nosotros que a ellos mismos.