miércoles, 17 de febrero de 2016

Del Neo-Peronismo al Peronismo Neo

El peronismo-neo busca acomodarse
Cuenta la leyenda que luego del golpe del '55 hubo quienes empezaron a plantear un peronismo sin Perón. Un dirigente del movimiento trabajador y protagonista del movimiento peronista aún con la ventaja de encontrarse en el territorio nacional vio como la lealtad al líder y la táctica tendían un puente constituyendo una resistencia que se retroalimentaba en los valores y las ideas. La convicción y la organización se complotaron con el tiempo y erosionaron aquella denominada liberación que tantos paralelos traza con "nuestro" cambio.
Por una cuestión de respeto a las interpretaciones omitiremos comparar y consecuentemente equiparar el liderazgo de aquel momento con los actuales sin embargo si recurriremos a aquella ley que reza "que el orden de los factores no altera el producto". El Neo-peronismo planteaba responder a la prepotencia y al golpe con dialogo, olvidando al líder, e intentando seducir a la columna vertebral del movimiento repitiendo los términos de la democracia sin dar cuentas de la deriva semántica a la que sometían dichas palabras. El peronismo-neo es la continuidad de ese impulso corruptor de las ideas. Cierto es que el prefijo "neo" aludía a la novedad sin embargo como sufijo tiene la intención de ser apocope peyorativo y alusivo al "neo liberalismo", que ya de por sí es un eufemismo.
Aún que he intentado sumergirme en la historia mediante diferentes fuentes me referenciare a lo que tengo vivido. Durante los años noventa vimos claros ejemplos de la invención de términos que sirvieren a la construcción de un discurso ablandador de realidades; el primero que se me viene a la mente es "flexibilización laboral", tal vez otro sería "seguridad jurídica" quizás cuando fueron acuñados, pecando de ingenuidad, diría que los hicieron para decir cosas diferente a las que vivimos.
Para infortunio de los vehementes de las ideologías entre muchas características de nuestra era, el pragmatismo es la teoría que aplican muchos dirigentes incluso aquellos que se hicieron de la franquicia peronista olvidando las banderas del sistema de pensamiento planteado por Perón, "nacional, popular, humanista y cristiano". Es probable que algunos renieguen del planteo del cristianismo pero hay que contemplarlo desde el punto de vista social y no necesariamente del religioso.
En frente tenemos un desafío que de ninguna manera es que al gobierno le vaya bien sino el preservar las conquistas populares consolidadas en leyes y continuar con las conformación de una conciencia colectiva de nuestros derechos aquellos que nos asiste no por ser ciudadanos sino por el simple hecho de ser humanos.

1 comentario:

  1. La gran macana, casi siempre compartida y diseminada por los enemigos del pueblo, es que esos "políticos flexibles", esos que, al estilo de Marx (Groucho), tienen diferentes tipos de principios y convicciones según las necesidades del caso, sean denominados PERONISTAS. Clásicos o Neo, de la primera o de la última hora.

    La única razón de la existencia de un gobierno democrático - no sólo elegido de manera democrática - es esforzarse por mejorar la calidad de vida de su pueblo. Y, salvo extrañísimas excepciones, los únicos que a partir de la segunda guerra trabajaron y lograron cambios significativos en ese sentido, fueron los dos gobiernos Peronistas entre 1946 y 1955, con su segunda parte sangrientamente interrumpida y los tres mandatos Kirchristas entre 2003 y 2015.

    Que quien esté en desacuerdo tenga la amabilidad de señalar qué otros gobiernos, en alguna medida, lograron mejorar mediante el desarrollo y la inclusión, dejar a sus pueblos en mejores condiciones de las que estaban cuando asumieron sus mandatos.

    Saludos

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