martes, 25 de octubre de 2016

La madre de todas las gestiones

En la vida de un ser humano normal suele suceder que en el proceso de definición identitaria pase por etapas de imitación, allí donde pareciese mimetizarse con los próximos, tal vez en una primera instancia a papá o mamá. Cuando el circulo de personas se amplía a los amigos puede suceder que se ingrese en una instancia de necesario rompimiento edipico, es allí cuando nuestra ambición nos moviliza fuera del seno familiar, a este proceso algunos logran sobrellevarlo reforzando los valores familiares y constituyéndolos en virtudes personales otros simplemente declaran la guerra a la coherencia y ensayan una desleal e infantil definición por oposición. Muchos recordaran la oposición por la oposición en si, practicada hasta no hace mucho por algunos dirigentes políticos, o para quienes gusten de términos históricos "los contra" que luego de Delfor Dicásolo fueron conocidos como GORILAS.
Pero retomemos aquel infantilismo de definir la personalidad por oposición. Sin dudas durante el kichnerismo hubo muchos funcionarios que destacaron, alguno dirá con "guita todos somos Gardel" pero esto no va en detrimento de la instalación mediática que se tornó en estos años; partiendo con el mito de "Tinelli derroco a De La Rúa", en el principal escaparate de la oferta dirigencial, oferta que luego del sinceramiento propuesto por el presidente Macri parece desenmascarar no solo que algunos funcionarios de segunda y tercera línea durante el gobierno anterior llenaron sus expectativas y sus bolsillos sino también que algunos de los satinados dirigentes del gobierno kichnerista confundieron la invitación de Néstor a soñar con sus más desmesuradas ilusiones pretenciosas.
El relato fue definido por la editoriales empresariales porteñas peyorativamente como la institución de una edulcorada narración de lo que acontecía durante el gobierno nacional y popular desde el 2003 hasta el 2015; hoy ante el sinceramiento que llevan adelante las clases rentistas, evasoras y antipopulares empiezan a asomar tras sus ambiciones los sátiros, duendes y gnomos que, ahora sin el respaldo del presupuesto 2016-2017, envían a sus tropas a alinearse tras la representante del PRO en la provincia de Buenos Aires e inician una campaña de la reconstrucción de sus privilegios diciendo "no somos centauros", como si hubiese hecho falta que lo dijeran.