jueves, 18 de septiembre de 2014

Asi de grandes son las ideas

Curioso me resulta que a casi más de un año sin postear hay quienes llegan a los artículos de este blog; desconozco si será la correcta utilización de las etiquetas o si las búsquedas continúan siendo las mismas.
En este año y pico de observación concluyo que incluso si hubiese empezado a escribir este blog en 2003 o 1990, con la salvedad que el servicio de blog no tiene esos años, me hubiese encontrado escribiendo de muchos personajes que juegan al papel de reparto siempre con ambiciones de protagonismo. El tiempo y la lógica de la existencia humana compelieron el mutis de más de uno; sin embargo hay quienes persisten en permanecer enfocados en las lentes mediatizadoras sin tener el mismo ahínco con las que proclamaban "sus ideas". Ese hueco que se genera cuando un dirigente cambia, por la razón que sea, las ideas que defendía por otras coloca a los militantes de esas ideas primigenias ante un dilema; optar por el acompañamiento a un individuo o por la idea que enunciada y defendida otrora por ese individuo. Ojo, que las ideas propaladas por un personaje lo puede colocar como protagonista e incluso consagrarle como representante de quienes adhieren, por nociones similares, a esa idea.
¿Pero es la noción de perfección individual una idea aplicable a una construcción colectiva?.
En algún post manifestaba mi alegría por las recuperaciones que como pueblo hemos realizado con el revisionismo y la militancia. Sin ir más lejos la recuperación de palabras como Soberanía, Patria, Estado; por recordar algunas. La reconstrucción de concepto de esas palabras se realizaron frente a un espejo; el otro, pues fue en la noción de otredad donde pudimos ver el reflejo de las ideas Soberanía, Patria, Estado. Claro que cuando nos vemos al espejo, a excepción que el narciso nos embriague de egolatría, además de ver un ser completo advertimos lo que quisiéramos cambiar o mejorar objetivándolo. Es decir planteamos objetivos.
Nuestra compañera presidenta viene bancando la parada encabezando un gobierno que promovió ideas que conforman parte de la construcción de la dignidad argentina, o dicho de otra forma es el nunca menos desde donde empezamos a buscar los objetivos.
En la idea de democracia que construimos los hijos y nietos de la resistencia popular que sufrió la ignominia de la dictadura, no cabe posibilidad de vuelta al pasado.
Empieza el juego de la sucesión ya que los cargos electorales tienen la regla de la renovación, posibilitando a su vez la inclusión y participación de todo ciudadano argentino. Entre las ganancias de estos años contamos con la ampliación de la ciudadanía de pleno derecho; son esos adolecentes a quienes debemos depositarles confianza y si así lo requieren acercarles las experiencias propias. A nosotros nos atañe mostrarnos como alternativa de pase generacional, continuando con la revisión de los escenarios pasados y el estudio de los presentes.

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